¿Cómo opera
nuestra misión?
Gracias al apoyo generoso de donantes que creen en salvar vidas
Un modelo de trabajo conjunto
En la Fundación Hondureña para el Niño con Cáncer trabajamos junto a la Secretaría de Salud para liderar esfuerzos en Honduras orientados a comprender, tratar y vencer el cáncer infantil.
Nuestra misión es brindar a cada niño la mejor atención médica posible, fortalecer los servicios de oncología pediátrica y desarrollar programas de apoyo que nos permitan elevar la tasa de sobrevida en el país. Cada avance que logramos es el resultado de un modelo sostenido por solidaridad, compromiso médico y una red de donantes que hace posible que la esperanza llegue a más familias.
¿Por qué apoyar es tan importante?
La mayoría de los fondos con los que opera la Fundación provienen de donantes que, con su generosidad, aseguran la continuidad de los tratamientos y programas de apoyo para los niños con cáncer en Honduras.
Gracias a su respaldo, los pacientes reciben quimioterapias, medicamentos oncológicos, atención dental, alojamiento, alimentación y transporte sin costo. Esto permite que las familias puedan enfocarse en lo más importante: acompañar, amar y cuidar a su hijo durante el tratamiento.
Por eso, cada donación no solo cubre un gasto médico: representa una oportunidad de vida.
Una responsabilidad con el paciente y su familia
Hoy, con más de 8,560 niños atendidos y 1,454 pacientes en tratamiento activo, reconocemos que el cáncer no se trata únicamente con medicinas.
Por eso, hemos construido un Modelo de Atención Integral que va más allá del tratamiento médico, acompañando a cada familia en cada etapa del camino. Este modelo incluye apoyo psicológico, nutricional, dental y social como complemento esencial para el bienestar del niño y su familia.
Sabemos que cuando un niño recibe un diagnóstico de cáncer, toda la familia necesita cuidado. Por eso, nuestro compromiso es aliviar cargas, reducir barreras y brindar un acompañamiento humano, digno y constante.
Tratamiento más cerca de casa
Muchas familias en Honduras deben recorrer largas distancias para acceder a servicios médicos especializados. Para reducir esa carga, hemos acercado el tratamiento oncológico pediátrico a 7 hospitales a nivel nacional.
Esta presencia permite que más niños reciban quimioterapia y seguimiento médico sin tener que viajar constantemente a las principales ciudades del país. Acercar el tratamiento significa reducir costos, evitar interrupciones y llevar esperanza más cerca de casa.
Diagnósticos más precisos, tratamientos más efectivos
Conscientes de la urgencia en el diagnóstico y la necesidad de atención especializada, hemos impulsado un Laboratorio de Diagnóstico Avanzado, equipado con Citometría de Flujo, Hemogramas y Pruebas de Toxicidad.
Además, próximamente buscamos fortalecer nuestra capacidad diagnóstica con el montaje de Biología Molecular, una herramienta clave para avanzar hacia estudios más especializados y tratamientos más precisos.
Estos servicios permiten reducir tiempos de espera, mejorar la precisión diagnóstica y ofrecer a cada paciente una ruta de tratamiento más adecuada desde el inicio.
Nuestros logros gracias a su apoyo
Gracias al acceso gratuito a tratamientos, al fortalecimiento de los servicios médicos y al apoyo integral a las familias, la tasa de sobrevida de los niños con cáncer ha aumentado del 10% al 70%.
También hemos logrado una importante inversión en infraestructura y mantenimiento de unidades de oncología pediátrica en hospitales públicos, porque los niños con cáncer merecen recibir atención en espacios dignos, seguros y adecuados.
Todo el apoyo que reciben los niños es completamente gratuito.
Un modelo sostenido por el amor al prójimo
Nuestro modelo operativo existe para que ningún niño con cáncer en Honduras luche solo.
Cada donante sostiene una parte esencial de esta misión. Cada aliado acerca la atención a más familias. Cada aporte nos permite seguir avanzando hacia un país donde más niños puedan sobrevivir, sanar y continuar soñando.